Llamados a ser santos

Llamados a ser santos
“Todos estamos llamados a la santidad, y sólo los santos pueden renovar la humanidad.” (San Juan Pablo II).

domingo, 20 de mayo de 2018

Oración al Espíritu Santo – Juan Pablo II



Espíritu Santo, dulce huésped del alma,

muéstranos el sentido profundo del gran jubileo
y prepara nuestro espíritu para celebrarlo con fe,
en la esperanza que no defrauda,
en la caridad que no espera recompensa.

Espíritu de verdad, que conoces las profundidades de Dios,

memoria y profecía de la Iglesia,
dirige la humanidad para que reconozca en Jesús de Nazaret
el Señor de la gloria, el Salvador del mundo,
la culminación de la historia.

¡Ven, Espíritu de amor y de paz!

Espíritu creador, misterioso artífice del Reino,

guía la Iglesia con la fuerza de tus santos dones
para cruzar con valentía el umbral del nuevo milenio 
y llevar a las generaciones venideras 
la luz de la Palabra que salva.

Espíritu de santidad, aliento divino que mueve el universo,

ven y renueva la faz de la tierra.
Suscita en los cristianos el deseo de la plena unidad, 
para ser verdaderamente en el mundo signo e instrumento
de la íntima unión con Dios y de la unidad del género humano.

¡Ven, Espíritu de amor y de paz!

Espíritu de comunión, alma y sostén de la Iglesia,

haz que la riqueza de los carismas y ministerios
contribuya a la unidad del Cuerpo de Cristo,
y que los laicos, los consagrados y los ministros ordenados
colaboren juntos en la edificación del único reino de Dios.

Espíritu de consuelo, fuente inagotable de gozo y de paz,

suscita solidaridad para con los necesitados, 
da a los enfermos el aliento necesario, 
infunde confianza y esperanza en los que sufren,
acrecienta en todos el compromiso por un mundo mejor.

¡Ven, Espíritu de amor y de paz!

Espíritu de sabiduría, que iluminas la mente y el corazón,

orienta el camino de la ciencia y de la técnica
al servicio de la vida, de la justicia y de la paz. 
Haz fecundo el diálogo con los miembros de otras religiones,
y que las diversas culturas se abran a los valores del Evangelio.

Espíritu de vida, por el cual el Verbo se hizo carne

en el seno de la Virgen, mujer del silencio y de la escucha,
haznos dóciles a las muestras de tu amor
y siempre dispuestos a acoger los signos de los tiempos
que tú pones en el curso de la historia.

¡Ven, Espíritu de amor y de paz!

A ti, Espíritu de amor,

junto con el Padre omnipotente
y el Hijo unigénito,
alabanza, honor y gloria
por los siglos de los siglos. Amén





sábado, 19 de mayo de 2018

La vida humana



“En la aurora de la salvación, el nacimiento de un niño es proclamado como gozosa noticia: « Os anuncio una gran alegría, que lo será para todo el pueblo: os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un salvador, que es el Cristo Señor »  (Lc 2, 10-11) El nacimiento del Salvador produce ciertamente esta  "gran alegría" ;  pero la Navidad pone también de manifiesto el sentido profundo de todo nacimiento humano, y la alegría mesiánica constituye así el fundamento y realización de la alegría por cada niño que nace (cf. Jn 16,21)." 

 

aurora del mundo nuevo, 
Madre de los vivientes, 
a Ti confiamos la causa de la vida
mira, Madre, el número inmenso 
de niños a quienes se impide nacer, 
de pobres a quienes se hace difícil vivir, 
de hombres y mujeres víctimas 
de violencia inhumana, 
de ancianos y enfermos muertos 
a causa de la indiferencia 
o de una presunta piedad. 
Haz que quienes creen en tu Hijo 
sepan anunciar con firmeza y amor 
a los hombres de nuestro tiempo 
el Evangelio de la vida
Alcánzales la gracia de acogerlo 
como don siempre nuevo, 
la alegría de celebrarlo con gratitud 
durante toda su existencia 
y la valentía de testimoniarlo 
con solícita constancia, para construir, 
junto con todos los hombres de buena voluntad, 
la civilización de la verdad y del amor, 
para alabanza y gloria de Dios Creador 
y amante de la vida.


(De la Carta EncíclicaEvangelium Vitae del Sumo Pontìfice Juan Pablo II, a los obispos, a los sacerdotes y diáconos, a los religosos y religosas, a los fieles laicos, sobre el valor y el carácter inviolable de la vida humana)
Dado en Roma, junto a san Pedro, el 25 de marzo, solemnidad de la Anunciación del Señor, del año 1995 

jueves, 17 de mayo de 2018

Acoger la semilla de la Palabra de Dios


“También el alma, como la tierra buena, necesita un cuidado vigilante para dar fruto. Hay que acoger en ella la semilla de la Palabra de Dios, enseñada por la Iglesia: hay que regarla frecuentemente con los sacramentos que nos infunden la gracia; hay que abonarla con el esfuerzo por practicar las virtudes cristianas; hay que quitar las malas hierbas de las pasiones desviadas; y hay que compartir sus frutos por el buen ejemplo y la propagación de la fe. No hay cultivo más importante que éste ni que ofrezca fruto más seguro, un fruto que va hasta la vida eterna.”


viernes, 11 de mayo de 2018

La Divina Misericordia en Juan Pablo II – tesis doctoral de Emilio Garcia Sanchez






Invito leer la tesis doctoral,  con información completísima y valiosa,  de Emilio García Sánchez, compuesta por los siguientes capítulos:

Capitulo l. Antecedentes (Algunos modelos de misericordia en la vida de Juan Pablo II y Escritos relacionados con la divina misericordia anteriores al pontificado)

Capitulo 2. Presentación general de documentos intervenciones y escritos durante el pontificado.

Capitulo 3. Análisis general del concepto de misericordia en Juan Pablo II.


Presentada de esta manera:

“El trabajo aborda la cuestión de la misericordia divina en el pontificado de Juan Pablo II. Se hace un estudio pormenorizado del concepto misericordia en sus principales documentos, profundizando sobre todo en la trilogía trinitaria de encíclicas (Redeptor hominis, Dives in misericordia y Dominum et vivificantem). Entre estas, se presta especial atención a la encíclica Dives in misericordia que de modo amplio ofrece una reflexión monotemática sobre la misericordia, convirtiéndose en el documento base para el análisis del concepto misericordia. Asimismo, se estudian las aportaciones a la misericordia que aparecen en los escritos personales de Juan Pablo II antes y después de ser nombrado papa. Por último se investiga en qué modo ha influido la vida y los escritos de Santa Faustina Kowalska en la reflexión y en la devoción de Juan Pablo II a la Divina Misericordia. Se pueden extraer las siguientes conclusiones: una, que el tema de la misericordia ha sido una verdad nuclear en el pensamiento de Juan Pablo II, quién a lo largo de su vida ha experimentado esa misericordia a través del contacto con personas que han sido modelos de misericordia. Dos, que la verdad de la misericordia se ha convertido en un mensaje que el mundo de hoy necesita oir, y que ha de recordarse que la divina misericordia difundida por Santa Faustina Kowalska, se ha visto reforzada teológicamente por el magisterio de Juan Pablo II. 

miércoles, 2 de mayo de 2018

Que no enmudezcan las lápidas


(foto de Auschwitz.Org.)

El 6 de febrero pasado el presidente de Polonia firmo la ley que prohíbe culpar a Polonia  por los crímenes cometidos durante el Holocausto, una ley polémica y muy criticada. 
Juan Pablo II en su libro Memoria e Identidad dice que tanto el mal como el bien son un misterio y reconoce que Polonia misma  tardo en darse cuenta de lo macabro del plan y Occidente no aceptaba creer en la exterminación de los judíos.   He tenido la oportunidad – decía - de experimentar personalmente las «ideologías del mal». Es algo que nunca se borra de la memoria…. Lo que se podía ver en aquellos años era ya terrible. Pero muchos aspectos del nazismo no se veían en aquel período. No todos se daban cuenta de la verdadera magnitud del mal que se cernía sobre Europa, ni siquiera muchos de entre nosotros que estaban en el centro mismo de aquel torbellino. Vivíamos sumidos en una gran erupción del mal, y sólo gradualmente comenzamos a darnos cuenta de sus dimensiones reales.” Nadie niega, sin embargo y el mismo Karol Wojtyla/Juan Pablo II,  hablaba de ello con inmenso dolor,  el antisemitismo velado que existía tanto en Wadowice como -  mas tarde - en su querida Cracovia. Ya  durante sus años en Wadowice  Karol Wojtyla había  sido testigo,  y sufrido con  tristeza,  el menosprecio y discriminación que sufrían sus amigos judios,  incluso por parte de sus compañeritos de la primaria en Wadowice.   Pero fue durante sus años en Cracovia que fue testigo del Holocausto mayor. En palabras sencillas y profundas decia “El estallido de la guerra cambió de modo radical la marcha de mi vida.”  (Don y Misterio.) El nazismo no solo persiguió al pueblo judío, su fuerte objetivo secundario era destruir por completo la cultura polaca y el 6 de noviembre de 1939 fueron convocados engañados y deportados los respetables hombres de ciencia de la Universidad Jaguellonica llevándolos al campo de concentración de Sachsenhausen.  

Debido a las protestas de Israel, Polonia ha accedido, por ahora,  a debatir acerca de esta ley; afirman, sin embargo, que su implementación no ha sido congelada. 

Marta Suarez ha escrito en detalle acerca de la finalidad de esta ley en su blog. Invito leer sus comentarios.   Son muchas las conjeturas que aquí nos hacemos.  Se trata de una nueva ola de  antisemitismo? Exceso de “polonismo”?     Temor al pueblo judío?  Porque? si  según datos que contamos,  en Polonia actualmente viven tan solo unos 10.000 judios. (Sin embargo la comunidad judía internacional ya ha levantado su voz) Temor  a su propia gente y su conciencia?  Señal de fortaleza o signo de debilidad? 

Si hurgamos un poco en la historia los judíos llegaron a la actual Polonia durante el siglo X/XI  pero no les fue dado celebrar en paz el milenio en la tierra adonde habían sido acogidos, donde habían prosperado y gozado de cierto prestigio,  mayormente por sus habilidades comerciales, que no todos valoraban por temor a la competencia.    Aparentemente los comerciantes  judíos habían visitado los territorios habitados por polacos antes de la fundación de su Estado a finales del siglo X, atravesando las rutas de  comercio que les conducían desde Europa Occidental, a través de la actual Ucrania, para llegar hasta Bizancio y los países musulmanes. Sus  primeros asentamientos permanentes datan del siglo XI: en esa fecha  se establecen las primeras comunidades judías en Cracovia y otras  ciudades.  De hecho desde la fundación del reino de Polonia en 1025 y hasta la unión polaco lituana Polonia fue uno de los países más tolerantes de Europa convirtiéndose en el hogar de los judíos más grande y vibrante del mundo, de alguna manera “un paraíso judío”. Polonia ofreció a los judíos refugio ante las persecuciones que estaban sufriendo en Europa Occidental en la época de las cruzadas medievales de los siglos XI –XIII y ante la epidemia de la peste bubónica de mediados del siglo XIV, llamada la Muerte Negra. Los reyes y los príncipes polacos protegieron a los colonos judíos, a quienes garantizaron  libertad de culto y el derecho a desarrollar actividades económicas. Sin embargo la tolerancia empezó a mermar después de la partición de Polonia en 1795.  El asesinato del Zar produciría una escalada de oleadas antijudías (pogromos) entre 1881 y 1884 y más sangrientos otras entre 1903 y 1906.  Se calcula que hasta finales de la década de los años 1920 más de dos millones de judíos abandonaron la zona entonces compartida por países bajo el dominio de Rusia.    Según un censo nacional de 1931  habia en Polonia mas de 3 millones de personas que declaraban el judaísmo como su religión.  (un 10% de la población)   Cuando Polonia recobro su independencia poco antes de la II guerra mundial habitaban en Polonia algo más de 3 millones de judíos (10% de la población) Aproximadamente el 90% de los judíos polacos fueron asesinados por los nazis durante el Holocausto, unos 200.000 lograron emigrar a Israel. Ahora que Polonia cumplirá los 100 años de su independencia (en noviembre)  la comunidad judía actualmente allí ronda en tan solo unos 10.000 personas concentradas mayormente en Varsovia.


No es dificil imaginar la carga de emoción y significado que embargarían al Papa polaco cuando el 7 de junio de 1979 en su primervisita como Sumo Pontífice a su querida patria, visitaba conmovido el campo de exterminio de Auschwitz, Birkenau esa «cuenta con la conciencia de la humanidad»,  ese “lugar del terrible estrago, que supuso la muerte para cuatro millones de hombres de diversas naciones”  la «Gólgota del mundo contemporáneo».  

Considero que la tragedia ocurrida en tierra polaca y no solo la causada al pueblo judío sino también a otras nacionalidades y al pueblo polaco mismo, es demasiado tremenda y pesada su carga,  para ser siquiera tocada  por una simple ley que pretende evitar que se hable de culpas.  
Puede un escrito querer olvidar o borrar tanta tragedia,  aquel testimonio en las más diversas lenguas:   polaco, inglés, búlgaro, cíngaro, checo, danés, francés, griego, hebreo, yidis, español, flamenco, serbo-croata, alemán, noruego, ruso, rumano, húngaro, italiano…. “En particular, me detengo junto con vosotros, queridos participantes de este encuentro, ante la lápida con la inscripción en lengua hebrea. Esta inscripción suscita el recuerdo del pueblo, cuyos hijos e hijas estaban destinados al exterminio total. Este pueblo tiene su origen en Abrahán, que es padre de nuestra fe (cf. Rom 4, 12), como dijo Pablo de Tarso. Precisamente este pueblo, que ha recibido de Dios el mandamiento de "no matar", ha probado en sí mismo, en medida particular, lo que significa matar. A nadie le es lícito pasar delante de esta lápida con indiferencia…. Finalmente, la última lapida: la que está en lengua polaca. Son seis millones de polacos los que perdieron la vida durante la segunda guerra mundial: la quinta parte de la nación. Una etapa más de las luchas seculares de esta nación, de mi nación, por sus derechos fundamentales entre los pueblos de Europa. Un nuevo alto grito por el derecho a un puesto propio en el mapa de Europa. Una dolorosa cuenta con la conciencia de la humanidad.”  (JuanPablo II 7 de junio de 1979) 

Esta proyectada ley de la nación polaca pretende a la larga hacer enmudecer aquellas lápidas por temor a ser culpados?   Seria un quiebre en la historia, en esa parte cruel de la historia ensamblada de tragedias demasiado pesadas para que cargue con ellas una sola nación. Tragedias que indudablemente,  y para siempre,  formarán parte de la historia.

martes, 6 de marzo de 2018

Magisterio de Juan Pablo II sobre el matrimonio y la familia




Material de estudio sobre el matrimonio y la familia tomado de la pagina web del Pontificio Instituto Juan Pablo II para los estudios sobre el matrimonio y la familia, Roma y puestos los enlaces al material en español. (en dos casos solo está disponible en italiano – se trata de visitas a parroquias romanas)

“Entre las principales tareas encomendadas a la misión de la Iglesia en lo referente al matrimonio y la familia está “la de proclamar a todos el designio de Dios sobre el matrimonio y la familia, asegurando su plena vitalidad, así como su promoción humana y cristiana” (Familiaris consortio, 3). Esta es la razón por la que la Iglesia, especialmente después del Concilio Vaticano II, se preocupó de promover la investigación teológica acerca del matrimonio y la familia, de erigir institutos para la formación de los que trabajan en este campo de la pastoral. Ha parecidos sin embargo, necesario crear un Instituto principal para promover la investigación acerca del matrimonio y la familia para utilidad de la Iglesia universal.”
De la Constitución Apostólica Magnum Matrimonii Sacramentum
7 de octubre de 1982

Catequesis de los miércoles sobre el amor humano 1979 - 1984
(descargar de La Buhardilla de Jerónimo
en la columna a la derecha cliquear Teologia del cuerpo)
Y mis posts etiquetados Teología del cuerpo

Exhortación Apostólica Familiaris consortio – 22 de noviembre de 1981

Homilia Parroquia San Marco Roma, 29 dicembre 1985 (solo en italiano)
Carta apostólica Mulieris Dignitatem – 15 de agosto de 1988
Homilia en la Misa para las familias de neo catecumenales que parten a las misiones, visita pastoral al Centro «Servo di Jahvè» di Porto San Giorgio (Ascoli Piceno)Viernes, 30 de diciembre (solo en italiano

- Catecismo de la Iglesia Catolica El sacramento del matrimonio - 1992

Carta encíclica Veritatis splendor 6 de agosto 1993
Mensaje para la XXVII Jornada Mundial de la Paz
De la familia nace la paz de la familia humana 1ro de enero de 1994
Carta a los niños en el año de la familia 1994
Carta a las familias 2 de febrero 1994 Año de la familia
Carta encíclica Evangelium Vitae – 25 de marzo de 1995
Carta a las mujeres 29 de junio de 1995

Jubileo de las familias – Encuentro del Santo Padre con las familias – 14 de octubre de 2000 - 14 ottobre 2000

Homilia del Santo Padre - 15 de octubre 2000



Y la homilia en la Misa para las familias en Córdoba (Argentina) el miércoles 8 de abril de 1987

miércoles, 28 de febrero de 2018

Dignidad matrimonial: una vocación (3)


Dignidad matrimonial: una vocación
Mensaje cuaresmal del Cardenal Karol Wojtyla en Cracovia, 1978 (3ra y ultima parte)
(cont de 1 y 2)

Nuestro tiempo, marcado por el signo de la duda respecto a valores fundamentales, necesita que todos nos dediquemos a buscar toda vía posible que apunte a custodiar la fidelidad, el amor y la integridad conyugal. «Lo que Dios ha unido que no lo separe el hombre» (Mc 10,9): el hombre es capaz de observar el sexto mandamiento, solo debe colaborar con la gracia de Dios que nunca le es negada a aquel que la busca sinceramente.

La colaboración requiere ante todo oración personal, y acto seguido de la vigilancia sobre uno mismo, la lucha contra las tentaciones, del aprendizaje, en fin de la verdad acerca del cuerpo y del sexo, tal como es anunciada por el Evangelio y recogida por nosotros de la tradición moral y cultural. Pero el hombre vive en medio de otros; entonces para crear un clima de pureza es necesario el compromiso de todos, para que ante todo la juventud no tenga dudas sobre los valores de pureza y fidelidad conyugal y encuentre un terreno propicio para comprometerse totalmente al servicio del amor y de la vida en un matrimonio indisoluble dándole sentido cabal a su vida.
 
Ante aquello que en el ambiente de hoy impide tal compromiso es necesaria una minuciosa preparación al sacramento, recordando que éste se halla ante el umbral, no solo de una pareja, sino de toda la comunidad humana; de la Nación, de la Iglesia.

Si durante esta preparación que – que será siempre iniciación catequística – dejamos hablar a Dios y al conocimiento humano, los novios aprenderán a distinguir el amor, la fidelidad y la honestidad conyugal de sus opositores.

Acompañemos esas palabras con la oración ferviente, para que la gracia les ayude a perseverar en ese bien que Dios mismo nos ha confiado con el mandamiento y con el sacramento.

Durante la Cuaresma nos acercamos a Dios dispuestos a escuchar sus enseñanzas. Entre ellas aparece el mandamiento «no cometerás adulterio». Busquemos de nuevo la verdad y la fuerza del vínculo. Démosle derecho de plena ciudadanía a

a nuestra conciencia, en nuestra vida personal y en la pública. Seámosle fieles

Es cierto que el mandamiento le presenta al hombre muchas exigencias, pero tan bien es cierto que le ayuda a actuar bien y toda acción correcta lleva consigo exigencias. Que la Cuaresma sea para todos nosotros el periodo por excelencia durante el cual a través de la escucha de la Palabra la oración y la memoria de la pasión de nuestro Redentor, nos sea posible reencontrar nuestras almas de acuerdo con las palabras de Cristo «el que pierda su vida por mí, la encontrará» Mt, 10,39. Oren los unos por los otros, y «llevad los unos las cargas de los otros» (Gal 6,2) para que a todos les sea concedido gozar en la alegría de la resurrección del Señor.


Muchas gracias a Carmela, que me hizo llegar el texto.

 

(Cuando habia terminado de traducir, encontre que este mensaje esta incluido en El don del Amor: escritos sobre la Familia, que forma parte de la trilogia publicada por Ediciones Palabra -los otros dos titulos son: Mi vision del hombre: hacia una nueva etica y El hombre y su destino: ensayos de antropología)